viernes, 12 de octubre de 2007

Consolidación de China como hegemonía regional-global

A medida que la economía de China crece, se hace más fuerte y enriquece al país, el mundo ha comenzado a considerar la idea de China como potencia mundial. Pero ¿qué implicaciones tendría la consolidación de su status de hegemonía?


A lo largo de la historia el mundo ha sido testigo del ascenso de países a categoría de hegemonía, y nosotros hemos conocido las consecuencias que dicho ascenso trae consigo. La consolidación de Estados Unidos a finales del siglo XIX obligó a realizar un gran ajuste en el sistema internacional, el desarrollo de la Unión Soviética después de la Segunda Guerra Mundial impidió un avance armonioso de Estados Unidos hacia la hegemonía. China está encaminada a consolidarse como una gran potencia, y como tal, romperá el status quo y cambiará el orden internacional.


Al emerger como potencia económica, también emergió como reto para Estados Unidos. Según Isabel Turrent, China acepta que "Estados Unidos será la potencia hegemónica por décadas y que los desafíos abiertos con ella son inútiles". Lo anterior demuestra que los chinos quieren lograr un ascenso pacífico y sin confrontaciones, pero ¿seguirá sobre la misma línea una vez que se consolide como hegemonía global? yo creo que sí, porque como mencionó Hugh Baker en su ensayo publicado en la revista Foreign Affairs "China tiende a comportase como alguien que se sabe poderoso y, por lo tanto, no necesita imponerse sobre los demás"



En el ámbito regional, Pekín será quien dirija la agenda de Asia Oriental y quien encabece las organizaciones regionales. En el aspecto económico el ascenso de China es un arma de dos filos. Por un lado, su hegemonía puede representar el impulso económico de la región. La competencia podría ser la base de dicho impulso económico, pues los países exportadores del oriente asiático tendrán que diversificar sus mercados y aumentar sus exportaciones para contrarrestar el poder que representará China en ese sentido. Por otro lado, la competencia podría ser tan grande al grado de reflejarse en la disminución de exportaciones, y por consiguiente, en las economías de la región. O en el mejor de los casos, dichas economías quedarán subordinadas y con una enorme dependencia de la economía china.

7 comentarios:

Paulina Gutiérrez dijo...

Mi comentario va dirigido al hecho del futuro comportamiento de China , una vez consolidada como hegemonía, no creo que su actitud continúe siendo la misma. Los chinos has sabido manejar su información así como su crecimiento especulativamente, y no confiaría mucho en el futuro que ellos regirían. Pero sí coincido en el hecho de que EUA está consciente de los tiempos que siguen y creo que Taiwan o Japón pueden ser un as bajo la manga con el que pueden jugar y ante el que China no mantendría una actitud dee simplemente "saberse poderoso" , sino que a pesar de saberse lo han sabido manejar muy inteligentemente. Se me viene a la cabeza la lectura de Mao and the Maoists, aquella imagen que tenían de Mao en algunas regiones del mundo como Europa, cuando varios intelectuales lo apoyaban y creían fielmente en esa doctrina pro-sociedad marxista. Acaso no fue una manera muy inteligente de manejarlo(sé que el contexto es muy distinto pero por simple coincidencia lo menciono)... hoy su información no es veraz y no sabemos los verdaderos objetivos de la China hegemónica; por lo que no coincido un poco con tu punto de que su comportamiento seguirá siendo pacifista y sin confrontaciones.

Paulina Cerdán dijo...

Me gusta esa descripción que haces sobre la diplomacia China, tienes razón su bandera pacifista y paciente trae consigo un trasfondo que pudiera ser en determinado posicionarse como una potencia hegemónica.
De cualquier manera me cuestiono varias cosas al respecto. Por un lado, y aunque nuestra opinión pública no ayude brindando infromación objetiva, creo que el crecimiento económico de China, sorpresivo y brutal, no podrá mantenerse por mucho tiempo más. Tiene que llegar algún punto en el que descienda... y va a llegar... y entonces ¿Sobre qué pilares se construirá el posible hegemón? Probablemente de una situación económica privilegiada e inigualable, pero yo creo que no alcanza a abarcar muchos otros aspectos vitales para su consolidación como potencia hegemónica.

Juan Igancio Pérez Pereda dijo...

Concuerdo contigo al decir que China ha manejado sumamente inteligente su estrategia diplomática para seguir subiendo en la escala hacia convertirse en una potencia mundial. sin embargo discrepo contigo al preveer que asi seguirá siendo una vez que obtengan el satus de superpotencia, ya que todo este proceso esta basado en un nacionalismo exajerado y como cito en mi blog a Barry Buzan, profesor de relaciones internacionales del London School of Economics, que acierta al decir que se esta gestando en china un "hipernacionalismo que se puede comparar con el ascenso de Alemania antes de la segunda guerra mundial". Esto sin duda sería muy peligroso y sobre todo muy posible. Tenemos que estar pendientes y ser muy cuidadosos al leer el discurso del gobierno chino, ya que como dice Pau, no tenemos toda la información.

Brenda Gaviño dijo...

Pienso que de las tres posibles implicaciones finales que planteas acerca de la economia de la región asiática respecto a China, la más factible es la segunda, una disminución en las economías a causa del Gigante. Si bien el sureste asiático cuenta con economías muy bien fortalecidas, la dependencia para con China es inminente. Y se intensificaría con la solidificación de las prácticas productivas y lo atractivo que resulta el gran país para ser el blanco de las inversiones extranjeras, más que cualquier otro país vecino.

Moro dijo...

Diana, aunque en efecto es pacifico el proceso de transición hacia la hegemonía, existe un elemento de soft power ante el cual es difícil resistirse, no importa de que nación se trate. Hablo de la capacidad de influir en el mercado internacional dados los costos de los productos chinos (en función de la baratísima mano de obra); y el control de la moneda que de igual forma afecta a otras economías como las europeas y la norteamericana.

Si bien la diplomacia es manejada con prudencia, al mismo tiempo se está apretando el cuello de las economías mundiales y eso siempre representa un medio de negociación desleal.

Elizabeth Esquer dijo...

Diana, estoy de acuerdo en muchos puntos de tu blog, sin embargo no estaria tan segura al afirmar que el comportamiento de China seguiria igual, tras colocarse como hegemonia; si bien los chinos han tenido un buen comportamiento hasta hoy, creo que el simple hecho de colocarse en ese nivel, implicaria grnades cambios y en ellos, el simple hecho de permanecer como tal, implicaria acciones muy fuertes, como bien lo hemos venido viviendo con Estados Unidos.

esthelamartinezvarela dijo...

Diana:
Gracias por despertar tantas inquietudes sobre el futuro papel mundial de la RPC. Ojalá que sirva de incentivo para la profundización del estudio sobre la zona de Asia pacífico.